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BARBERA DEL VALLES
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Cristian ha dit:
He colgado este reportaje por si a alguien le puede evitar un susto o puede ser de utilidad.... Durante el transcurso de nuestro itinerario habremos de ir observando los diferentes elementos que pueden favorecer el desencadenamiento de aludes (estado del manto nivoso, características del terreno, evolución del tiempo meteorológico). En todo momento hay que tener una opinión formada sobre las siguientes cuestiones:
OBSERVACION DEL ESTADO DE LA NIEVE - En caso de nevadas recientes hemos de tener en cuenta que:
- Con 30-40 cm de nieve reciente el peligro de aludes es localizado.
- Con 50-60 cm de nieve reciente el peligro de aludes es generalizado y se recomienda no circular por la alta montaña.
- Aun así, factores como el viento, la temperatura del aire y la superficie de la nieve vieja pueden hacer que, con 10-20 cm de nieve reciente, una situación puede ser crítica. El espesor de nieve reciente se puede controlar periódicamente clavando el bastón de esquí hasta llegar a las capas más duras de nieve vieja.
- En su caso, deben detectarse las capas inestables dentro del manto nivoso. Clavando el bastón notaremos la existencia de posibles capas inferiores más blandas que las superiores. Los sonidos sordos ("woums"), que en ocasiones oímos bajo nuestros pies, son síntomas claros de inestabilidad, al igual que las fisuras recientes en el manto. El aspecto regular y homogéneo de una sobreacumulación, el color blanco mate y los chirridos que ocasionan el piolet y los crampones indican la presencia de placas de viento.
- La observación de caídas espontáneas de aludes durante la excursión, sean del tipo que sean, son un importante signo de alarma que no debemos pasar por alto.
- En situaciones de calor se debe controlar el espesor de la capa superficial de nieve húmeda de baja resistencia. Cuanto más húmeda sea la nieve, más probables son los aludes de fusión. Con el test del bastón puede estimarse el espesor de la nieve húmeda.
 OBSERVACIÓN DE LAS CARACTERÍSTICAS DEL TERRENO - La inclinación: La mayoría de aludes de producen en laderas comprendidas entre 30-45 grados de inclinación, por tanto, en algunas situaciones, es interesante saber en que rango de pendientes nos encontramos. Podemos medir la inclinación de una ladera de forma fácil y rápida mediante los bastones de esquí (ver figura al pie).
- Orientación de la ladera: atención a las laderas orientadas a sotavento (generalmente indicadas por la presencia de cornisas), pues son las zonas en las que probablemente encontraremos las placas de viento. En caso de calor (sobretodo en primavera y a partir de mediodía) se deben evitar las vertientes orientadas al sur, pues son las laderas en las que con mayor probabilidad se producirán aludes de fusión.
- El relieve: Atención a las palas regulares y a las zonas convexas. Un terreno muy ondulado evita la formación de grandes aludes.
- La vegetación: Mientras que un bosque denso es una zona segura, en un bosque clareado pueden producirse aludes.
 OBSERVACIÓN DEL TIEMPO El tiempo atmosférico puede modificar rápidamente la situación nivológica existente. Los elementos que deberemos controlar son: - Precipitaciones: nieve, lluvia y su intensidad (sobrecarga, fusión).
- Viento: fuerza y dirección (formación de placas de viento).
- Temperatura: actual y evolución probable (fusión, inestabilización por gradiente térmico elevado).
- Visibilidad: debe haber la suficiente para escoger bien el itinerario.
- Niebla: humectación del manto nivoso.
El viento da claves para detectar la formación de placas de viento.  Durante el transcurso de nuestro itinerario habremos de ir observando los diferentes elementos que pueden favorecer el desencadenamiento de aludes (estado del manto nivoso, características del terreno, evolución del tiempo meteorológico). En todo momento hay que tener una opinión formada sobre las siguientes cuestiones: Trazado del itinerario - Circularemos siempre por zonas seguras:
- Por cordales y lomas, difícilmente caerá un alud de más arriba.
- Por zonas venteadas (situadas a barlovento), a pesar de que siempre habrá menos nieve.
- Por zonas de relieve ondulado antes que por zonas de amplias laderas abiertas y regulares
- El bosque proporciona anclajes al manto. Es preferible un bosque denso a uno abierto o clareado.
- Evitaremos las zonas potencialmente peligrosas:
- Las pendientes más fuertes de las laderas y las zonas convexas, donde la tensión en el seno del manto nivoso es mayor.
- Vertientes a sotavento, frecuentemente indicadas por la presencia de cornisas (posibles placas de viento).
Continuamente habremos de estar alerta ante el estado de la nieve, el terreno por el que circulamos, el tiempo meteorológico, el grupo y el horario. Comparad la diferencia en el peligro de aludes entre los siguientes itinerarios:  En caso de síntomas de alarma - Respetaremos la distancia de seguridad (al menos 10 m en el ascenso).
- En caso de subir o bajar lo haremos por la línea de máxima pendiente y, si es necesario, nos quitaremos los esquís.
- En el descenso evitaremos las caídas (¡pese a que no siempre lo consigamos!).
- Antes de atravesar una ladera sospechosa buscaremos una ruta alternativa. En caso de que no sea posible, lo haremos por la zona más alta posible de uno en uno, mientras el grupo espera en lugar seguro. Nos desabrocharemos las correas de los esquís, nos quitaremos las correas de los bastones y un tirante de la mochila. Nos taparemos la boca y la nariz con un pañuelo
Ved el ejemplo de dos progresiones por una ladera:  En caso de ser atrapados por un alud - Debe mantenerse la calma y huir por el lateral más próximo.
- En caso de no poder evitar el alud, intentaremos librarnos de los esquís y bastones manteniéndonos en la superficie mediante movimientos natatorios.
- Si el alud nos entierra adoptaremos la postura de una bola y cuando notemos que se para, con el brazo delante de la cara y las rodillas intentaremos formar una cámara de aire.
Búsqueda de victimas Inmediatamente los compañeros se pondrán a buscar la víctima lo más rápido posible. Accionarán su DVA en recepción y, mientras un miembro del grupo dirige la operación desde un lugar seguro y vigila que no caigan más aludes, el resto iniciará la búsqueda partiendo del punto de desaparición de la víctima, observando a la vez posibles indicios superficiales. No podemos perder tiempo yendo a buscar ayuda mientras no hayamos rescatado la víctima. Es muy importante practicar el rescate con DVA; cuando se produce un accidente no hay tiempo para la improvisación. En el siguiente esquema podéis ver como se realiza la búsqueda de una víctima por parte de sus propios compañeros (sistema de búsqueda en cruz con DVA).  ESCALA DE PELIGRO DE ALUDES
Índice de peligro | Estabilidad del manto nivoso | Probabilidad de desencadenamiento | Indicaciones para el esquí fuera de las pistas y recomendaciones | | 1 Débil | En la mayoría de las vertientes el manto nivoso está bien estabilizado. | Excepcionalmente, sólo pueden desencadenarse aludes en algunas pendientes muy propicias (*) y, sobre todo, a causa de fuertes sobrecargas.De forma natural sólo pueden desencadenarse coladas o pequeños aludes. | Las excursiones y el descenso con esquís son posibles casi sin restricciones. | | 2Limitado | En algunas pendientes (**) suficientemente propicias a los aludes, el manto sólo está moderadamente estabilizado.En el resto, está bien estabilizado. | Se pueden desencadenar aludes sobretodo por sobrecargas fuertes y en algunas pendientes cuyas características se describen normalmente en el boletín.No se esperan salidas espontáneas de aludes de gran amplitud. | Las excursiones deben realizarse con previa planificación. Se recomienda prudencia a la hora de elegir los itinerarios, evitando, en lo posible, las vertientes inclinadas con la orientación y la altitud que se indican. | | 3 Notable | En numerosas pendientes (**) suficientemente propicias, el manto sólo está moderada o débilmente estabilizado. | Se pueden desencadenar aludes incluso por sobrecárgas débiles y en numerosas pendientes cuyas características se describen habitualmente en el boletín. En ciertas situaciones son posibles algunas salidas espontáneas de aludes de dimensiones medias y a veces grandes. | Deben evitarse las vertientes inclinadas en las orientaciones y altitudes que se indican. Se requiere mucha experiencia y una gran capacidad de apreciación del peligro de aludes. | | 4 Fuerte | En la mayoria de las pendientes (**) suficientemente propicias a los aludes, el manto nivoso está débilmente estabilizado. | Se pueden desencadenar aludes incluso por sobrecargas débiles en la mayoria de las pendientes suficientemente propicias a los mismos. En ciertas situaciones, son posibles numerosas salidas espontáneas de aludes de dimensiones medias y a veces grandes. | Las excursiones tienen que limitarse a las zonas con pendiente moderada. Es posible que la parte baja de las pendientes esté igualmente expuesta al peligro de aludes. | | 5 Muy fuerte | Inestabilidad generalizada del manto nivoso. | Se esperan numerosos y grandes aludes originados espontáneamente incluyendo zonas con pendientes poco propicias. | Se tiene que renunciar a hacer excursiones. |
| Fuentes de información del articulo:
He colgado este reportaje por si a alguien le puede evitar un susto o puede ser de utilidad.... Durante el transcurso de nuestro itinerario habremos de ir observando los diferentes elementos que pueden favorecer el desencadenamiento de aludes (estado del manto nivoso, características del terreno, evolución del tiempo meteorológico). En todo momento hay que tener una opinión formada sobre las siguientes cuestiones:
OBSERVACION DEL ESTADO DE LA NIEVE - En caso de nevadas recientes hemos de tener en cuenta que:
- Con 30-40 cm de nieve reciente el peligro de aludes es localizado.
- Con 50-60 cm de nieve reciente el peligro de aludes es generalizado y se recomienda no circular por la alta montaña.
- Aun así, factores como el viento, la temperatura del aire y la superficie de la nieve vieja pueden hacer que, con 10-20 cm de nieve reciente, una situación puede ser crítica. El espesor de nieve reciente se puede controlar periódicamente clavando el bastón de esquí hasta llegar a las capas más duras de nieve vieja.
- En su caso, deben detectarse las capas inestables dentro del manto nivoso. Clavando el bastón notaremos la existencia de posibles capas inferiores más blandas que las superiores. Los sonidos sordos ("woums"), que en ocasiones oímos bajo nuestros pies, son síntomas claros de inestabilidad, al igual que las fisuras recientes en el manto. El aspecto regular y homogéneo de una sobreacumulación, el color blanco mate y los chirridos que ocasionan el piolet y los crampones indican la presencia de placas de viento.
- La observación de caídas espontáneas de aludes durante la excursión, sean del tipo que sean, son un importante signo de alarma que no debemos pasar por alto.
- En situaciones de calor se debe controlar el espesor de la capa superficial de nieve húmeda de baja resistencia. Cuanto más húmeda sea la nieve, más probables son los aludes de fusión. Con el test del bastón puede estimarse el espesor de la nieve húmeda.
http://www.snowpipe.com/noticias/aludes/al... alt="" width="100" height="66" /> OBSERVACIÓN DEL TIEMPO El tiempo atmosférico puede modificar rápidamente la situación nivológica existente. Los elementos que deberemos controlar son: - Precipitaciones: nieve, lluvia y su intensidad (sobrecarga, fusión).
- Viento: fuerza y dirección (formación de placas de viento).
- Temperatura: actual y evolución probable (fusión, inestabilización por gradiente térmico elevado).
- Visibilidad: debe haber la suficiente para escoger bien el itinerario.
- Niebla: humectación del manto nivoso.
El viento da claves para detectar la formación de placas de viento. http://www.snowpipe.com/noticias/aludes/al... alt="" width="343" height="55" /> En caso de síntomas de alarma - Respetaremos la distancia de seguridad (al menos 10 m en el ascenso).
- En caso de subir o bajar lo haremos por la línea de máxima pendiente y, si es necesario, nos quitaremos los esquís.
- En el descenso evitaremos las caídas (¡pese a que no siempre lo consigamos!).
- Antes de atravesar una ladera sospechosa buscaremos una ruta alternativa. En caso de que no sea posible, lo haremos por la zona más alta posible de uno en uno, mientras el grupo espera en lugar seguro. Nos desabrocharemos las correas de los esquís, nos quitaremos las correas de los bastones y un tirante de la mochila. Nos taparemos la boca y la nariz con un pañuelo
Ved el ejemplo de dos progresiones por una ladera: http://www.snowpipe.com/noticias/aludes/al... alt="" width="79" height="58" /> ESCALA DE PELIGRO DE ALUDES
Índice de peligro | Estabilidad del manto nivoso | Probabilidad de desencadenamiento | Indicaciones para el esquí fuera de las pistas y recomendaciones | | 1 Débil | En la mayoría de las vertientes el manto nivoso está bien estabilizado. | Excepcionalmente, sólo pueden desencadenarse aludes en algunas pendientes muy propicias (*) y, sobre todo, a causa de fuertes sobrecargas.De forma natural sólo pueden desencadenarse coladas o pequeños aludes. | Las excursiones y el descenso con esquís son posibles casi sin restricciones. | | 2Limitado | En algunas pendientes (**) suficientemente propicias a los aludes, el manto sólo está moderadamente estabilizado.En el resto, está bien estabilizado. | Se pueden desencadenar aludes sobretodo por sobrecargas fuertes y en algunas pendientes cuyas características se describen normalmente en el boletín.No se esperan salidas espontáneas de aludes de gran amplitud. | Las excursiones deben realizarse con previa planificación. Se recomienda prudencia a la hora de elegir los itinerarios, evitando, en lo posible, las vertientes inclinadas con la orientación y la altitud que se indican. | | 3 Notable | En numerosas pendientes (**) suficientemente propicias, el manto sólo está moderada o débilmente estabilizado. | Se pueden desencadenar aludes incluso por sobrecárgas débiles y en numerosas pendientes cuyas características se describen habitualmente en el boletín. En ciertas situaciones son posibles algunas salidas espontáneas de aludes de dimensiones medias y a veces grandes. | Deben evitarse las vertientes inclinadas en las orientaciones y altitudes que se indican. Se requiere mucha experiencia y una gran capacidad de apreciación del peligro de aludes. | | 4 Fuerte | En la mayoria de las pendientes (**) suficientemente propicias a los aludes, el manto nivoso está débilmente estabilizado. | Se pueden desencadenar aludes incluso por sobrecargas débiles en la mayoria de las pendientes suficientemente propicias a los mismos. En ciertas situaciones, son posibles numerosas salidas espontáneas de aludes de dimensiones medias y a veces grandes. | Las excursiones tienen que limitarse a las zonas con pendiente moderada. Es posible que la parte baja de las pendientes esté igualmente expuesta al peligro de aludes. | | 5 Muy fuerte | Inestabilidad generalizada del manto nivoso. | Se esperan numerosos y grandes aludes originados espontáneamente incluyendo zonas con pendientes poco propicias. | Se tiene que renunciar a hacer excursiones. |
| Fuentes de información del articulo:
Votació: Tiene la gente que va a la montaña nociones basicas sobre la seguridad frente a situaciones adversas como el tiempo, aludes, etc?
Resultats de la votació
Cristian
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